Prevención

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La alimentación en la osteoporosis

Llevar una alimentación equilibrada que asegure un adecuado aporte nutricional es una garantía para mantener la salud ósea y para ayudar a disminuir el riesgo de fractura. Los nutrientes básicos que se deben asegurar en las personas que padecen osteoporosis son la vitamina D y el calcio.

VITAMINA D

La vitamina D es fundamental para que el organismo absorba el calcio procedente de los alimentos o de los suplementos tomados. Además, fortalece los músculos y regula los niveles de calcio en sangre y la cantidad del mismo que se deposita en los huesos.

Es especialmente importante que las mujeres menopáusicas con osteoporosis se aseguren tener unos niveles adecuados de vitamina D.

¿Cómo se puede obtener la vitamina D?

  • Luz solar: una de las mejores formas de absorber la vitamina D es a través de los rayos UV de la luz del sol, siempre de forma saludable y responsable. También es recomendable exponer amplias zonas del cuerpo al sol, por lo que los paseos al aire libre son una buena forma de obtener la cantidad diaria necesaria.
  • Alimentación: algunos alimentos también contienen vitamina D, especialmente la leche y los productos lácteos, hígado, ostras, pescados grasos, frutos secos o la yema de los huevos. A pesar de que estos grupos de alimentos son ricos en vitamina D, exponerse al sol es necesario para que esta se active en nuestro organismo, por lo que los paseos al aire libre son una buena forma de hacerlo.

CALCIO

El calcio es un nutriente importante para el organismo y para la salud ósea, ya que contribuye a formar la estructura de los huesos y de los dientes. Es importante consumir las cantidades diarias recomendadas de calcio en caso de osteoporosis para evitar el riesgo de fractura.

Los productos lácteos son la principal fuente de calcio de nuestra dieta, por lo que consumir diariamente leche, yogures o queso es recomendable para favorecer y conservar la masa ósea. Por su parte, el pescado y el marisco, las verduras de hoja verde, los frutos secos o las legumbres son otras opciones que aportan calcio a nuestro organismo.

El ejercício físico

Practicar ejercicio físico de forma regular es necesario para potenciar la musculatura y mantener el equilibrio corporal. Además, el ejercicio físico ayuda a mantener la salud ósea, ya que contribuye a aumentar la densidad mineral de los huesos y, por tanto, disminuye el riesgo de futuras fracturas. Además, si se practica al aire libre, aporta más beneficios, ya que así el sol ayuda a proporcionar el aporte necesario de vitamina D.

Puede consultar AQUÍ una serie de ejercicios recomendados para pacientes con osteoporosis.

Conviene consultar con su médico las actividades que más le convienen en función de su situación, con el fin de evitar cualquier ejercicio que le pueda suponer riesgo de una posible caída o ejercicios de alto impacto que le puedan ocasionar una fractura.

Hábitos tóxicos modificables

Llevar un estilo de vida saludable es indispensable para prevenir la osteoporosis y mantener la salud ósea. Tanto el hábito tabáquico como el consumo de alcohol provocan efectos negativos en el organismo, entre ellos a nivel esquelético.

Los efectos perjudiciales del tabaco en el metabolismo ósea son los siguientes:

  • Descenso de los niveles de estrógenos
  • Efecto tóxico directo en el hueso
  • Descenso de los niveles séricos de 25-hidroxivitamina D
  • Reducción de la absorción del calcio de la dieta
  • Menor actividad física entre las personas fumadoras que en no fumadoras

El riesgo de padecer fracturas aumenta hasta el doble en mujeres que son fumadoras respecto de las no fumadoras.

Por su parte, el consumo crónico de alcohol disminuye la actividad ósea, provocando alteraciones del metabolismo mineral ósea del calcio, fósforo y magnesio, así como también disminuye el metabolismo de la vitamina D, provocando trastornos endocrinos y nutricionales.